viernes, 15 de abril de 2011

Viva Mexico!!

Después de cuatro viajes, después de cruzar el país de punta a punta, desde Tijuana hasta Cancún, pasando por Monterrey, Ciudad de México, Villahermosa… eran ya pocos los secretos por descubrir del país del tequila y los mariachis.
Y no quisiera caer en tópicos, pues he aprendido que México es mucho más que simples tópicos a los que nos tienen acostumbrados. Pero solo cuando mi hermana y mis primas cogieron sus mochilas llenas de decisión y con un espíritu de aventura para vivir en México, solo entonces fui capaz de ver más allá de aquellos tópicos, y descubrir lo autentico, lo verdadero, entre ello, su comida.
Porque solo cuando convives entre su gente, solo cuando visitas sus mercados con infinitas variedades de chiles y frutas, solo cuando comes en sus taquerías, solo cuando te invitan a preparar una barbacoa maya… solo entonces descubres cuan distinto es su sabor a  lo que hemos comido en las cantinas mexicanas de nuestros centros comerciales.
Pero recientemente, con motivo del reencuentro con un viejo amigo en Madrid, decidimos ir a comer a un mexicano. Y después de la comida, sentí la necesidad de hablaros de este sitio, porque me hizo sentir que al salir de allí podría ver pasar un pequeño taxi verde, o que al doblar la esquina, me encontraría en pleno Zócalo, porque me sentí de nuevo en México.
El local es La taquería de birra, en la plaza Comendadores, Madrid.
Para hacer boca, os recomiendo que acompañéis el imprescindible guacamole con una autentica michelada (Cerveza con unas gotas de limón, chile en polvo, unas gotas de soya, jugo maggi o salsa inglesa y hielo). Un sabor nuevo para nosotros, pero que no deja indiferente y que te atrapa.
Para continuar, probad los tamales, mi plato por excelencia. Una suave mezcla de pollo y maíz, entre otros ingredientes, acompañada de su salsa de pico de gallo (tomate, cebolla y chile cortado en cuadraditos). Un plato consistente pero ligero al paladar.

Tamales.

El apartado de Tacos es digno de destacar por su gran variedad. Pero no podemos irnos sin probar uno de los más populares, el Taco al Pastor (hecho de carne de cerdo adobada, guisada o asada lentamente y acompañada de piña, cebolla, cilantro y lima). Aunque para mi, los tacos al pastor que sirven en la Taquería Aranda de Pachuca de Soto (Hidalgo, México) siempre serán los mejores, os confesare que estos han sido de los mejores que he comido en España.

Tacos al Pastor
Y si estamos en un mexicano, no podemos pasa por alto las enchiladas. Os recomiendo la enchilada ranchera,  tortillas mexicanas enrolladas con ternera y una suave salsa.
A la hora del postre, aunque es cierto que no tienen una gran surtido, para los mas golosos les recomiendo las Creppes de Cajeta (dulce de leche de cabra).
Lo cierto es, que esta taquería se acerca mucho a lo que experimentaríais si viajarais a México. Su cocina, variada y sabrosa, no solo no defrauda, os acercara a los auténticos sabores mexicanos. Sera una viaje cercano a un país lejano, sin tener que coger un avión, para saborear una de las cocinas más extraordinarias del mundo.
Y no quisiera concluir sin mencionaros el ambiente del restaurante. Sin despreciar la siempre agradable música mariachi, este sitio rompe con los mariachis, y su música, bien escogida y en su volumen apropiado, nos llevara a descubrir grandes artistas mexicanos, que nos envolverán completamente en un ambiente 100% mexicano. Cabe destacar también, la amabilidad de los camareros y su agradable trato. Pues si destacan los mexicanos, a parte de la comida, sin lugar a dudas, es por su carácter. Pero esto ya es otra historia, para otro día, para hablarlo con un buen tequila reposado.
Porque la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS

Para el abuelo, porque ya ha vencido el mundo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Un homenaje después de la tormenta.

Después de una mala semana, después de un día aun peor, después de una decepción, después de una tormenta, del invierno de nuestra desventura,  puede que busquemos la soledad de nuestra cama, o la oscuridad de nuestra habitación, o la compañía de nuestro sofá, mientras vemos por enésima vez esa película, que incompresiblemente, suele ser una película que ahonda en nuestra más absoluta melancolía.
Quizás necesitemos un día de tristeza y autocomplacencia, pero después de ese día, levántate, mira al cielo,  siente el aire en tu cara, siente la vida pasar y vuelve a levantarte en la lucha de la vida.
 Y para el día después de la tormenta, no hay nada como darse un homenaje por haber logrado salir de la melancolía, y para ello te recomiendo el restaurante SEXTO SENTIDO, en la calle Francisco Díaz 1, en la ciudad de Cervantes, Alcalá de Henares.
Sinceramente, es un restaurante para sentirte de nuevo lleno de vida. La decoración ha sido escogida con un gusto exquisito, con unos tonos suaves y mimada hasta el más mínimo detalle, reflejada en los sitios no tan vistosos como suelen ser los servicios. Iluminado con una luz blanca con pequeños destellos morados, acompañados por los compases de una música acorde al lugar, encontraremos la relajación buscada, consiguiendo que esa noche desconectes del mundo, del pasado y solo exista el ahora.
Un lugar donde no solo se nota el cuidado con que ha sido preparado el ambiente, sino el protocolo. Desde que había dejado la escuela de hostelería, que no veía en un restaurante seguir, dentro de lo posible, la etiqueta. Y aunque parezca algo insignificante, el que se esfuercen por cumplir la etiqueta, nos asegura que será una velada única y que te hará sentir por unas horas, importante.
La carta ha sido bien pensada y preparada meticulosamente. Pocos platos, pero de tan grande variedad, que se hace difícil la elección.
Empezando por los entrantes, donde se puede degustar desde unas ancas crujientes de rana, hasta una ensalada de jamón de pato. Aunque lo interesante, sin lugar a dudas es la combinación de tomates, una combinación explosiva de distintas texturas que se le puede dar al tomate, desde el helado de tomate al albahaca al tomate deshidratados con queso de búfala, consiguiendo que la experiencia sea un descubrimiento de sabores y texturas sorprendentes al paladar.
Ensalada de pato.
Los platos principales no defraudan, y de nuevo la amplia variedad nos hará difícil la elección. Recomendable el surtido de pescados, y para los más atrevidos, sabores poco convencionales como el canguro a la parrilla con risotto y salsa de ostras o los escalopes de avestruz. Sabores nuevos y frescos, para romper las monótonas cartas de otros restaurantes, pero con una calidad y presentación cuidadas hasta el último detalle.

Bacalao fresco de Noruega de las islas Lofoten con revuelto de gambas, gulas, guindillas y ajetes.
Cadera de Canguro con risotto y salsa de ostras.
Llega el momento de hablar de la carta de vinos, y que puedo decir. Simplemente deciros que, gracias, gracias sexto sentido por una carta de vinos con la gran variedad de caldos preparados para ser descubiertos. Las variedades de las denominaciones de origen es algo muy logrado, dándonos la oportunidad de descubrir vinos de toda nuestra geografía. Una selección, sin lugar a dudas, bien escogida.
Antes de pedir el postre, tomaos unos minutos. Silenciad vuestra mente y mirad a vuestro alrededor. Observad vuestros amigos allí presentes, pensad en aquellos amigos que no están presentes,  pero que en los momentos de tormenta siempre están con un paraguas esperando a vuestro lado, sentid en el silencio de vuestros corazones como no estáis solos, que lo sois todo en la vida de alguien.  Escuchad la espontánea carcajada de una niña a los juegos de su madre, la cálida mirada de los que nunca se apartan de vosotros, siente la amistad  y sonreiréis, sí, sonreiréis porque a pesar de todo, siempre tenéis a alguien con quien compartir la aventura de la vida.

Ahora ya podemos pedir el postre, y la verdad que desde el  brownie con helado de Baileys al crujiente de manzana no defraudan, pero mi recomendación es que os pidas Violeta sobre blanco. Es la mejor manera de acabar la velada, con este postre. Una combinación perfecta de chocolate blanco, con helado de vainilla con un toque de jengibre,  una fragancia tan delicada y profunda que inunda todos los sentidos y armoniza a la perfección con el final de la cena.
Blanco sobre violeta.

Lagrimas de Gin Tonic.

Un ultimo detalle que denota de la exquisitez del lugar es la carta de orujos. Sí, tienen una carta con una curiosa variedad de orujos caseros, apropiada para una digestión propicia.
Alguien me dijo que cuando todo se oscurece y la bruma confunde las formas, busca dos luces. La luz del faro de tus amigos, siempre fiel, y la luz que emana de ti, tu fuerza. Esa luz que solo veras si no miras tus heridas. Si olvidas tu dolor y entiendes que es lo único pasajero en ti y lo último que merece sufrimiento.
Saber que alguien esta sujetándote un paraguas contigo en la tormenta, lo es todo, y sin lugar a dudas, este restaurante es una luz después de la tormenta.
Sí,  la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS                                                                                                                                                                
Para Lydia, Leire, David, Erika, Rubén, Gema, Sergi, Moi…para quienes siempre están preparados con un paraguas.

lunes, 21 de febrero de 2011

"Bella Italia" en Madrid.

Aun puedo sentir la emoción de los preparativos, la ilusión de emprender aquel viaje que sin lugar a dudas marcaria para siempre nuestras vidas.
Era el veranos del 2005 y aun lo puedo recordar como si fuese ayer, aun nos puedo ver cargando la furgoneta, con sueños, con temores, para emprender lo que muchos considerarían una locura. Un viaje a través de 7 países en tan solo 20 días. Un viaje al interior de cada uno, abriendo nuestras almas, en el viaje que marcaria un antes y un después, porque allí estábamos los tres, solos ante lo desconocido, solos con nosotros mismos, solos ante el futuro, ante decisiones trascendentales y a punto de emprender un camino sin retorno hacia el mañana.
De todos los países, uno que sin lugar a dudas nos marco, y no solo porque la furgoneta murió y resucito hasta tres veces, fue Italia. Su historia, su ambiente, su comida… sí, su comida. Como olvidar el cremoso helado de stracciatella a pies de la torre de pisa, como olvidar esos raviolis rellenos de espinacas cerca de las catacumbas de  Roma, como olvidar ese risotto con boletus en una pizzería que solo servía pizza un día a la semana a las afueras de Florencia, o ese capuchino en Turín, como olvidar…
Pues para no olvidar Italia, para los amantes de la cocina de ese país, os recomiendo el restaurante NONSOLOCAFFÈ, c/ Ríos Rosas 52, Madrid.
Quizás acostumbrados a las versiones comerciales de los restaurantes italianos en cadena, más preocupados por la estética que por lo autentico, este local rompe todo lo conocido hasta el momento y os sorprenderá. Con una decoración sencilla pero con gusto, hallaremos un pequeño trozo de Italia en pleno corazón de Madrid, donde las conversaciones en italiano de los camareros mezclado con las ondas perdidas en el aire de una emisora italiana, os llevaran a sentir otra vez,  como  los últimos rayos de sol descansan sobre vosotros a pies de la escalinata de la Piazza di Spagna, sintiéndoos como Gregory Peck y Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma.

Sinceramente, hacía mucho que no visitaba un restaurante italiano autentico, donde el dueño, los camareros y la comida fuesen del país que nos regalo el Renacimiento.
Os recomiendo que empecéis con la Insalata Agrodolce, una mezcla de lechugas y achicoria con queso de cabra tostado en sartén, cebolla caramelizada y vinagreta de miel. Dicha combinación con la calidad y el sabor de un queso tan exquisito, hará de esta ensalada algo inolvidable, incluso para los no tan amantes del queso.
Insalata Agrodolce
El surtido de pasta y risotto, con una amplia variedad y combinaciones, os hará dudar sobre cuál será el plato que mas os apetezca tomar.  La verdad es que será difícil decidirse, pero igual de difícil defraudaros.
Pero si algo destacaría, sin lugar a dudas, es  el Tagliata di Filetto al Rosmarino, un  corte de solomillo de ternera,  jugoso y sabroso, un corte que pocas veces encontrareis en otras cartas.
Y como buen italiano, no faltan las especialidades en el postre,Tiramisú y un Panna cotta muy ligero y nada empalagoso, ideal para después de una comida consistente. De nuevo, difícil elección, pero éxito asegurado.
Llega el final, pero antes de marcharnos tenemos que tomar una Café piccolo o una Tisane para acompañar el limoncello, que nos asegurara una digestión rápida y placentera.

Quizás os preguntéis que pasa con la carta de vinos. De nuevo este Restaurante marca la diferencia, pues aunque no tenía mucha variedad de vinos españoles, si me sorprendió gratamente una carta donde poder descubrir los vinos italianos, mas allá del, no mas bueno y apreciado, lambrusco.
Todos hacemos un viaje en la vida que trascenderá mas allá del simple hecho de romper una rutina obligada. Un viaje a las emociones, a los sueños, a descubrir nuevos recuerdos, nuevos gustos para nuestros paladares, donde todo lo que vivamos, incluida la comida, permanecerá en nosotros y que querremos recordar simpre que podamos.
Yo hice el viaje y encontré donde poder vivirlo de nuevo. Y tú, ¿cuál será tu viaje?
La  vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS
Per als tres de la trafic blava.

lunes, 7 de febrero de 2011

Para Hablar…

Un día antes, escuche en un programa de radio, lo que los oyentes habían escrito para  continuar la frase “Me acuerdo…”
 “Me acuerdo del olor de mi antigua casa”, “Me acuerdo de mi primer coche” o “Me acuerdo de mi bici roja y blanca” decían algunos, y entonces me pregunte, como hubiera continuado yo esa frase, pues al fin y al cabo, todos tenemos algo para recordar, algo que tenemos en un rincón de nuestro corazón o quizás en una pequeña caja, llena de polvo y de fotografías, que nos recuerdan cuando fuimos jóvenes, cuando aún nos permitíamos el lujo de soñar o como una simple cena en una piscina nos hacía sentir los dueños del mundo.
Y precisamente, recordar, es lo que nos reunió un sábado soleado de febrero delante del restaurante FOGON DEL PAN DE QUESO, en la calle Mejía Lequerica 14 de Madrid.
Un restaurante sencillo y pequeño , pero acogedor, donde recordar tiempos pasados, hablar de nuevos proyectos, de nuevos sueños, no quedaría eclipsado por un ambiente cargado o molesto. La comida, ligera pero con un toque innovador, acompaña a la perfección las largas y sinceras conversaciones con los amigos. Un lugar sin lugar a dudas, para hablar con tranquilidad, mientras disfrutáis de una cocina mediterránea con toques étnicos.
Por eso, para poneros al día con nuestros amigos,  nada mejor que la ensalada de frutas pasas, nueces y helado de queso de cabra, o para los más atrevidos, la crema de coliflor y chocolate blanco, una combinación extraña al oído, pero intensa al paladar.
Ensalada de frutas pasas, nueces y helado
de queso de cabra.
Cuando la conversación ya toma aires más serios, no paséis por alto el taco de atún rojo empanado en sésamo con culis de tomate y cebolla caramelizada. Aunque lo sorprendentemente delicioso es el steak tartar de solomillo de ternera con helado de mostaza a la antigua. El helado cremoso combinado con una carne suave pero sabrosa, conseguirá que redescubráis el sentido del gusto.


Atún Rojo empanado en sesamo
Steak tartar con helado de mostaza a la antigua
El postre es el momento de la relajación, cuando nos sinceramos, cuando nos sentimos más vulnerables, cuando en compañía de nuestros amigos nos sentimos suspendidos sobre la nada, ligeros por las confesiones ya hechas y por cortos silencios, no de aburrimiento, sino de paz interior. Para ese momento os recomiendo la espuma de chocolate blanco con helado de frambuesa, ligero como la nada pero intenso como la amistad.
Espuma de Chocolate blanco y helado
de frambuesa

De nuevo, la carta de vino me decepciono. Una carta escasa, con tan solo cuatro Riojas y cuatro Ribera del Duero,  poco arriesgada para una carta con platos interesantes y originales, tanto en texturas como sabores.
El ambiente, la ligereza de sus platos, harán que en este lugar os sintáis tranquilos, relajados para hablar con vuestros amigos, disfrutando de largas conversaciones, haciendo nuevos recuerdos para el mañana.
Al final de la comida, supe como hubiera continuado la frase que había escuchado el día anterior por la radio.
“Me acuerdo…porque no quiero olvidar”.
La vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS
Los recuerdos del pasado son los sueños del mañana

sábado, 22 de enero de 2011

¿Te atreves con la comida India?

¿Nunca has pospuesto una decisión, aun sabiendo que algún día tendrías que afrontarla?
¿Nunca te has preguntado qué sería de tu vida si ese día hubieras tomado otra decisión a la que tomaste?
Siempre intentamos huir de alguna decisión por tomar u olvidar la decisión que creímos en su día correcta y que nos perseguirá por muy rápido que corramos.
Hasta ahora habíamos ido posponiendo probar la comida hindú, pero una noche que no sabíamos dónde ir, alguien pregunto, ¿nos atrevemos con la comida India?
Abiertos a nuevas experiencias, y sin otras expectativas en vista, reservamos en el Restaurante DELHI, C/ Duque de Osuna, 6 MADRID.
No muy convencidos, todo sea dicho de paso, decidimos probar una cocina distinta a la que habíamos probado hasta ahora. Y como aquella decisión que tomas no muy convencido, pero que al final te alegras de haber tomado, así nos sentimos esa noche.
Es un restaurante pequeño pero acogedor, con un ambiente por lo menos peculiar y exótico, sin duda alguna. Abrimos hambre con una cerveza autóctona, pero que rápidamente notamos que no tiene nada que envidiar a nuestras bebidas de cebada o malta.
Con nuestras gargantas ya aclaradas, empezamos la degustación de una cocina totalmente exótica. Digno de destacar es la Samosa, una empanada de carne muy sabrosa a la vez que ligera, acompañada de Pakora, verdura troceada y rebozada en harina de garbanzo.
El pollo y cordero asado con especies, aunque gustoso, fue eclipsado por lo que a mí me sorprendió gratamente, el Prawn Masala, langostino con un preparado de yogur con crema y acompañado de coco. Una mezcla, en principio extraña, pero de lo mas gustoso al paladar, lo que acompañado de un autentico arroz basmati, hará las delicias de los buscadores de nuevas sensaciones gustativas.
Del postre destacaría el Sugi Halwa, una pequeña bola de pistacho y frutos secos, que sin llegar a ser empalagoso, resulta de lo más delicioso. Y no queremos irnos de este restaurante sin probar los tés, algo que no podemos pasar por alto para acabar una autentica cena exótica en pleno centro de Madrid, donde, si olvidamos tan solo por un momento donde nos hallamos, podremos sentir lo que sintieron aquellos primeros colonos, cuando en medio de las densas selvas de un país lejano, descubrieron esas grandes civilizaciones escondidas en lugares donde solo llegaban las mentes más soñadoras.
Puede que vivamos con el miedo de tomar una decisión, puede que soportemos una pesada carga sobre nuestros hombros por no habernos atrevido a abrir nuestros corazones cuando debimos, pero os aseguro que nunca os arrepentiréis si a la pregunta, ¿te atreves con la comida india?, respondéis con un simple pero rotundo “si me atrevo”.
Recuerda que la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS

jueves, 6 de enero de 2011

El jardín de Barcelona.

Hay olores, paisajes o canciones que nos hacen recordar a viejos amigos o momentos ya vividos, robándonos una pequeña sonrisa.
En mi caso fue una escueta frase que encontré en el muro de mi Facebook:
                “La comida tiene la extraña facultad de momentos y amigos...”
Sin acabar de leer la frase, fueron apareciendo en mi mente los recuerdos de tardes de verano en una pequeña terraza, donde con solo unas botellas de sidra, un autentico queso asturiano de cabrales y unos gambones a la plancha, las injusticias, las penas y la añoranza desaparecían para dejar sitio a nuevos recuerdos que en un futuro no muy lejano levantarían nuestros espíritus quebrantados.
Recientemente todos estos recuerdos y la frase que me robo una lagrima, cobraron vida en un pequeño restaurante de Barcelona, EL DUENDE DEL POBLE SEC, C/Poeta Cabanyes, 11.
Es un pequeño restaurante familiar, que una vez dentro, te envuelve sintiéndote como en un jardín, donde nada ni nadie puede robarte la paz. La amabilidad de sus dueños y de sus camareros sin lugar a dudas contribuye a ese buen ambiente.
Su carta, sin muchos riesgos, si destaca por su calidad. Os recomiendo la Fondue Imperial, donde os sorprenderá lo bien que casan algunas frutas con queso. La carne no os dejara indiferente. Desde la cercana Girona, los cortes de carne fresca y jugosa, deleitara los paladares más exquisitos, al igual que el pescado, jugoso y fresco. Y no podéis iros sin probar el flan de huevo con mató (queso fresco típico de Cataluña), tan sencillo pero tan sabroso.
Solo le encontré un fallo a este sitio, la carta de vinos. Una carta segura, sin riesgos a la hora de probar vinos no tan conocidos y que nos podrían sorprender tanto o más que la comida.
En definitiva, un lugar donde no importara la estación que vayáis, siempre os hará sentir como si entrarais en el jardín de los sueños, donde el mañana no existe, porque como dijeron mis amigos, la comida tiene la extraña facultad de momentos y amigos, y de nuevo, no se equivocaron.
La vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS
                               Para los Güajes, otros tiempos, otras vidas…


martes, 23 de noviembre de 2010

Una experiencia exotica en pleno Madrid.

¿Qué harías si te ofrecieran dejarlo todo e irte a vivir a Buenos Aires?
¿Qué harías si tus amigos decidieran empezar una nueva vida lejos de ti?
Hay preguntas, hay decisiones que pueden cambiar tu vida por completo. Puede que estemos preparados, o puede que no.  Ante estos dilemas, solemos reaccionar de distintas maneras, o buscando el refugio de nuestro silencio o la compañía de los quien siquiera cruzar una palabra, encontramos la paz buscada en momentos confusos.
Pues para quien ante una decisión transcendental busca la compañía de sus amigos, os recomiendo un lugar donde la experiencia exótica del lugar unida a la compañía de los vuestros, alejaran las inquietudes del momento o incluso os ayuden a encontrar una respuesta al dilema que se os haya planteado.
Este lugar es el restaurante árabe Al-Aman, en la calle Leganitos 27, Madrid.
El local está ambientado en la cultura árabe y cuenta con un salón privado que es como entrar en un autentico local árabe, el mejor ambientado que haya visto por el momento.
De la comida os recomiendo el Hummus (Crema de garbanzos), Ensalada Al-aman,  el Pastele de Pollo y el Cuscús con cebolla caramelizada y pasas. Solo advertiros que degustareis unos platos con un toque dulce y condimentados con muchas especies como comino y canela, toques de sabor que nuestros paladares no están acostumbrados pero consiguen darle este toque mágico y exótico que nos ofrece la comida árabe.
Para el postre, el surtido de dulces y el Te es algo obligado. Es lo mas autentico que he probado por Madrid, pues era un sabor tan autentico que sentí la necesidad de cerrar los ojos y pude sentir de nuevo el bullicio de la gente comprando, pude oler de nuevo la mezcla de los aromas de especies e inciensos y pude escuchar el sonido encantador de aquellas flautas que obligan a las serpientes a bailar lentamente en la plaza Jemaa el Fna de Marrakech.
Quizá, después de la cena no hallemos la respuesta de nuestros dilemas, pero la experiencia exótica vivida en este lugar vale la pena, y más si la podéis compartir. Quizás no sepamos que responder al ¿Qué voy a hacer?, pero saldréis con una idea clara en vuestra mente y corazón, querréis disfrutar de la vida y atesorar todo momento y lugar vivido, para que el día de mañana digan que moristeis viviendo.
Porque la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS