lunes, 22 de agosto de 2011

Italia en Casa

Soñábamos en hacer grandes cosas, soñábamos en lo que seriamos de mayores, hacíamos planes de futuros y como queríamos viajar por todo el mundo. Pero con el paso de los años, muchas ilusiones, muchos sueños se han quedado allí, en esas calles, esas plazas, en el pasado de nuestra juventud, junto a muchos amigos.

Y aunque no hemos conseguido todo lo anhelado, nunca es tarde para alcanzar los sueños. Solo es cuestión de voluntad, pero sobre todo de imaginación.

Viajar por el mundo, aun sin ir a los países, se puede hacer a través de la gastronomía. Los sabores trascienden mas allá de lo físico, y nos pueden llevar lejos, donde nuestro corazón dese. Y yo, hoy, os invito a que olvidéis lo que os rodea, ese atasco de primera hora, las paredes de vuestra oficina, o el silencio de la soledad que te envuelve en casa y volemos juntos, con el corazón, a Italia.

Este verano estuve visitando a un amigo en la costa blanca, y aunque para los turistas sea un paraíso, los atascos interminables en estrechas carreteras, rascacielos  infinitos hacia los cielos y esas playas, donde colocar la toalla es una aventura de alto riesgo, no es lo esperado durante los 11 meses del año previos. Pero entre toda esta locura, descubrí un pequeño pueblo que lucha en medio de todo esto, por mantener el espíritu de lo que un día fue la costa mediterránea. Pueblos de pescadores, donde el mar y sus pescadores convivían en plena armonía.

Hablo de  Altea, un rincón de paz entre la locura. La verdad que sorprende encontrar este pueblo, que conserva el espíritu mediterráneo. El casco antiguo, con sus callejones empedrados, rodeados de casas blancas y pequeños comercios, nos lleva a los pequeños pueblos pesqueros de Italia, donde aun hoy dia, puedes ver como los pescadores faenan como se hacia antes.

Y en una de sus calles que nos lleva a un mirador, donde poder disfrutar del espectáculo del mar, se encuentra un Restaurante Italiano, la Dolce Vita, C/Salamanca 7. Y aunque para muchos solo sea otro restaurante italiano, os puedo bien asegurar que no lo es.

En ambas calles del restaurante tienen mesas, pero la calle paralela a la calle Salamanca es única. Sentados en una calle que hace bajada, el mar será vuestro compañero en el horizonte, y la brisa marina os llevara a un pequeño pueblo siciliano, para sentiros en la bella Italia.

No hay que quitarle merito a su comida. Una carta bastante completa, donde el poder elegir la pasta que os guste, con la salsa que vosotros encontréis más interesante, ara que el escoger plato sea un juego. Sabores originales y platos actuales, para sorprender a los acostumbrados a restaurantes italianos de centros comerciales.

Pero si hay algo que hace meritos, que nos ayuda que la comida sea algo único es su camarero. Un simpático búlgaro, trotamundos  de espíritu e italiano de corazón, que hará que la comida sea amena. Dejaros guiar por sus recomendaciones, y no perdáis oportunidad de escuchar alguna de sus anécdotas. Sin lugar a dudas, un trato difícil de encontrar, y grato de experimentar.

Y en un momento de silencio, en la transición de la comida al postre,  recordé cuando un amigo italiano, compartió conmigo la receta que usaba el para preparar la pasta fresca con salsa de tomate, algo sencillo, pero que hecho con amor y artesanalmente, le cambia el sabor a un plato que no sorprende, hasta que lo hacéis vosotros mismos.

Y yo quiero compartir ahora con vosotros.
PASTA FRESCA

Ingredientes:
400gr. Harina tipo “00”
Sal
4 Huevos
(Las proporciones son de un huevo cada 100gr. de harina. Añadir un poco de aceite es opcional, pero no necesario)

Hacemos un volcán con la harina y la sal, añadimos los huevos de uno en uno, y amasamos hasta lograr una masa homogénea.
Dejamos reposar unos minutos, y procedemos a estirar la masa en una mesa enharinada y darle el corte deseado.
En una olla hirviendo, la cocemos durante 8min. Y acto seguido la colamos y añadimos en un recipiente con agua fría para cortar la cocción.
A partir de aquí podemos dejar volar la imaginación y por ejemplo, añadir tinta de calamar para pasta negra y acompañarla de salsa de langostinos.

SALSA DE TOMATE

Ingredientes:
1Kg. Tomates maduros
3 dientes de ajo
400gr. Cebolla
200gr. Zanahoria
1dl. Aceite
1 Hueso de jamón
1dl. Vino blanco
1dl. Caldo
1cucharada de Harina
½ cuchara de pimentón dulce
Hierbas aromáticas frescas (laurel, tomillo, albhaca, orégano, apio,…)
10gr. Azúcar
Sal

Se calienta el aceite y se ponen los ingredientes en este orden: El hueso de jamón, los ajos troceados, las cebollas y las zanahorias cortadas muy finas, y lo dejamos rehogar hasta que estén las verduras blandas, sin que cojan color. A continuación, ponemos el pimentón y el vino, se deja reducir y se echan los tomates pelados y troceados, las hierbas aromáticas en un bouquet garní (las hierbas juntas y atadas como un ramillete), el caldo de verduras. Se deja hervir durante treinta minutos y se liga con la harina disuelta en un poco de agua templada. Se tritura y se cuela.

Muchos consideran que viajar a través del gusto, del olfato no es viajar, pero, ¿no es lo que hacíamos de jóvenes?

Recordad que la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.

NAPS

Dedicada a nuestro amigo Jonathan Moro.

jueves, 4 de agosto de 2011

Las propiedades del aceite de Girasol



El aceite de girasol está constituido fundamentalmente por ácidos grasos poliinsaturados (61%, frente al sólo 10% del aceite de oliva) entre los que destacan el linoleico y el linolénico, ambos esenciales para nuestro organismo.

También contiene grasa monoinsaturada (ácido oleico), si bien en cantidad tres veces menor que la del aceite de oliva.
Su importante cantidad de vitamina E, de acción antioxidante, es otro de los puntos fuertes nutricionales del aceite de girasol. El consumo habitual de aceite de girasol, sobre todo si se alterna con el de oliva, ayuda en la reducción del colesterol total y reduce el riesgo de enfermedades cerebro y cardiovasculares por su capacidad de producir vasodilatación (aumenta el diámetro de los vasos sanguíneos) y hacer la sangre más fluida y con menor riesgo de trombos o coágulos.

En la cocina, se recomienda utilizar el aceite de girasol en crudo porque conserva mejor sus propiedades. Si se emplea para cocinar, conviene usarlo en preparaciones que no requieran de gran calentamiento: no es el más adecuado ni saludable para la fritura, porque su composición grasa hace que resista peor que el aceite de oliva las altas temperaturas, y se descomponga antes.

lunes, 20 de junio de 2011

Va de cocteles.

Haciendo limpieza del escritorio y de sus cajones, (esa cosa que no hacemos muy a menudo por miedo a lo desconocido), he encontrado mi carpeta  de  apuntes de cuando estudiaba. Entre recetas y garabatos de clases interminables, he encontrado el recorte de un periódico amarillento por los días ya vividos, que me ha recordado que tal día como hoy, hace ya 14 años, gane dos premios en mi primer concurso de cocteleria. Fue un gran día.

A sido tal la alegría de encontrarme con estos recuerdos, que quiero compartir con todos vosotros esos cocteles que me descubrieron el mundo del barman.

El primer premio, fue el 2º lugar en cocteles clásicos. Y aunque para algunos, un segundo puesto parece poco, el que un estudiante de 1º quedara segundo delante de alumnos de 4º y 5º, fue todo un logro, y lo mas importante, me ayudo a aprobar.

El primer coctel fue todo un clásico, el DRY MARTINI.

·         3/4 GINEBRA

·         1/4 VERMOUTH BLANCO SECO

·         CORTEZA DE LIMÓN

·         COPA DE COCTEL

·         En vaso mezclador, con un poco de hielo, vertimos 3/4 partes de ginebra, 1/4 partes de vermut, se mueves suavemente, y colando para que no pase el hielo, se vierte en la copa de coctel.

·         Para decorar, se exprime la corteza de limón y se pone una aceituna.

El segundo coctel que tuve que realizar, es uno de esos clásicos olvidado, o eclipsado por otros más glamurosos. Os presento el ROB ROY.

·         ¾ VERMOUTH ROJO

·         ¼ WHISKY ESCOCES

·         8 GOTAS ANGOSTURA,(concentrado aromatizado con esencias de hierbas y de sabor amargo).

·         CEREZA O GUINDA ROJA

·         En vaso mezclador, previamente enfriado con hielos, vertimos el vermut rojo, el whisky escocés y las gotas de angostura. Se mueve ligeramente, y se vierte a la copa de coctel, sin añadir los hielos.

·         Para decorar, le colocaremos la cereza o guinda roja.

En ambos cocteles, como habéis observado, no hemos usado la coctelera, sino el vaso mezclador. Hay cocteles que para que los sabores y los aromas se mezclen y armonicen bien, no hay que agitarlos, simplemente mezclarlos suavemente, por mucho que James Bond dijera: "Shaken, not stirred", (Agitado, no revuelto).

Con estos dos cocteles, conseguí el 2º puesto.

Luego había el premio especial al mejor coctel innovado, y con orgullo os diré que mi coctel se llevo el premio. Su nombre era SELENE (luna en griego), pues es un coctel pensado para la noche, por su color dorado y su frescor. Se elabora con… creo que no os lo diré. No, no os desvelare sus ingredientes. Todos tenemos un pequeño secreto que nunca hemos contado, que siempre nos acompaña, y creo que, si me lo permitís, este será mi pequeño secreto. Pero si algún día lo queréis probar, solo tenéis que pedírmelo.

En fin ese es mi consejo, la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.

NAPS

lunes, 6 de junio de 2011

Los primeros restaurantes anticrisis.

Si algo se nos da bien a los cocineros, es sin lugar a dudas, aprovechar lo que cada estación nos regala en forma de frutas, verduras, pescado… para dejarnos llevar por nuestra imaginación, y deleitar los paladares más exigentes.
Pero nuestra inventiva no solo a quedado ahí, también los cambios sociales, ambientales o económicos, nos han llevado a reinventarnos. Desde el comienzo de la crisis, he ido observando en distintos restaurantes, la transformación de los enunciados en sus carteles, del “MENU DEL DIA” a “MENU ANTICRISIS”, donde el mayor cambio, aunque en algunos es ínfimo, ha sido el precio del menú, llegando a ser de 5 a 8 €. Pero, aunque parezca algo nuevo, tengo que decir que no lo es.
Hace tiempo, remontándonos cuando la crisis tan solo era algo de otros países o simples rumores, ya había unos restaurantes, donde por estos precios tan económicos, nos ofrecían un servicio y una comida impecable. Claro que no los encontrabas en las mejores guías o en cada barrio de nuestras ciudades, pero los teníamos delante de nosotros, solo que quizás, por falta de publicidad o de atención por nuestra parte, pasaron y pasan desapercibidos.
Son los restaurantes de las escuelas de hostelería. Ciudades como Barcelona, Zaragoza, Lleida, Alcalá de Henares, Madrid,…no solo tienen una escuela de hostelería, sino que también tienen su pequeño restaurante abiertos al público, en el turno de comidas, donde los alumnos pueden demostrar, no solo lo que han aprendido, sino que una nueva oleada de chefs y maîtres están esperando su oportunidad para impresionar a un público cada vez más exigente.
Si en vuestra ciudad, o en alguna que frecuentáis, sabéis o buscáis una escuela de hostelería, os recomiendo que os acerquéis a su restaurante, y les deis una oportunidad a esos futuros profesionales de los fogones. Lugares que, por un precio del cual ahora se considera menú anti crisis, hace ya años que se esfuerzan por deleitar a miles de comensales. Podréis deleitar buenos platos, y tendréis la satisfacción de contribuir a la formación de estos jóvenes, a la vez que podréis deleitar vuestros paladares.
Y al hablar de escuelas de hostelería y de sus restaurantes,  ha hecho que mi mente viajara al pasado, cuando empecé en este mundo, cuando por primera vez entre en esa cocina silenciosa,  que con el tiempo, se convirtió en mi hogar. Y es que, aun puedo recordar su olor, el murmullo de unos jóvenes nerviosos en su primer día, y como el Señor Antonio, quien se convertiría en nuestro maestro, y aunque nos diéramos cuenta tarde, nuestro amigo, tenia preparado unos años inolvidables.
Y si hay otra cosa que no se olvida, es el primer plato que preparas. “Huevos pochés a la Florentina”. Cuando lo leí, se me quedo la cara que puede se os quede a vosotros, pero ya veréis que es una receta fácil a la vez que divertida. Pues, es otra manera de comer huevos, rompiendo la monopolización de las tortillas o revueltos, con una textura y sabor muy especial.
Por eso, dejadme que comparta con vosotros esa primera receta.
HUEVOS POCHES A LA FLORENTINA (4 personas)
Huevos frescos – 8 unidades.
Espinacas – 200gr.
Salsa Bechamel – ¼ lit.
·         Mantequilla 50gr., harina 60gr., leche 500ml., sal, pimienta blanca, nuez moscada.
Aceite o mantequilla- 50gr.
Queso rallado- 50 gr.
Sal y pimienta.
1º- Calentamos en una olla, agua con sal y un buen chorro de vinagre.
2º-Cuando el agua está bien caliente, sin que llegue a hervir, abrimos el huevo y lo introducimos dentro del agua. Esa es la parte divertida, pues veréis como la clara, si es bien fresco el huevo, envuelve poco a poco la yema, volviendo a formar el huevo, esta vez sin cascara.
3º-Cuando la clara esta cuajada, no tardara más de uno o dos minutos,  lo sacamos de la olla y lo pondremos en un recipiente con agua fría y uno cubitos de hielo para cortar la cocción. Pasados unos segundos, lo sacamos del agua y se dejan escurrir sobre papel absorbente.
4º- Hervimos las espinacas, y las escurrimos hasta que no quede nada de agua. Las salteamos con aceite o mantequilla, dependiendo de nuestro colesterol, salpimentamos y colocamos sobre una fuente de horno o en platillos de huevos.
5º- Colocamos con cuidado los huevos sobre las espinacas, cubrimos con la salsa bechamel, el queso rallado y se gratinan.
Lo podemos acompañar con un puré de patata muy suave y cremoso.
Cuando leí por primera vez esta receta, cuando hice por primera vez esta receta, no podía imaginar donde me llevaría en mi vida, y ahora, al mirar hacia atrás, comprendo que esta receta marco el inicio de un camino, que después de más de 12 años, aun me siento a medio camino, con mucho que aprender, con mas que descubrir, pero con las misma ilusiones que el primer día.
La vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS
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martes, 10 de mayo de 2011

Volver a Casa

Después de 10 años viviendo en Madrid, había llegado la hora de estar cerca de los viejos amigos, de compartir momentos perdidos con la familia, era tiempo de volver a casa. Y no había miedo mayor, que el saber si podría acostumbrarme a vivir en una pequeña ciudad, como era la que me vio nacer, Lleida.
Recientemente, en un viaje rápido para poner en marcha dicha transición, decidimos cenar en un italiano, TRASTEVERE, Camp de Mart 27, Lleida.
Aunque soy defensor de lo único, tengo que reconocer que por primera vez, una cadena de restaurantes, o lo que es lo mismo, una franquicia, me llego a sorprender y a gustar.
El diseño de la carta, está bien estudiada, para ofrecer una gran variedad de sabores y texturas.
La elección de la pasta será todo un reto para los descubridores de nuevos sabores, pues encontrareis por un lado, un gran surtido de pastas frescas, desde los tradicionales maccheroni  hasta unos ravioli de foie y ceps, pasando por unos suaves triangolini di gorgonzola e pera o unos fagotini de longaniza casera. Una vez escogida la pasta que queréis, ahora toca elegir con que salsa la acompañareis, y ahí se os presentara otro dilema, ¿escogeréis un clásico como la salsa pesto o arriesgareis con una de trufa, hongos y langostinos?
La parte de las pastas no solo me pareció muy original, sino un juego para descubrir nuevas combinaciones y el despertar de nuestros sentidos.
Otro apartado que me sorprendió fueron le pizze. Una masa fina y crujiente, nos descubrirá las pizzas clásicas mejoradas, pues  no solo tienen la cuatro estaciones, aquí os descubren dos estaciones más con la seis stagioni. Y para los amantes del queso, no os perdáis la 7 formaggi, una fondue echa pizza.
Y si lo que buscáis es algo más ligero, el apartado de las insalate será la mejor opción, porque al igual que el resto de platos, la calidad en este lugar no está reñida con la cantidad. Raciones grandes, pero sin perder la frescura y el exotismo que se busca.
Y para terminar una buena comida italiana, no hay nada como un café piccolo, suave e intenso, para recordar esos sabores degustados.
Y fue en esos momentos de relajación después de saciar el hambre, rodeado  de las risas y los recuerdos con aquellos primos y futuros primos políticos que en la distancia vivimos, sentados en aquel restaurante de una ciudad casi olvidad por mí, que me di cuenta que la pequeña ciudad que deje hace 10 años, no era la misma. Sin olvidar sus raíces, su tradición, se estaba convirtiendo en una ciudad del siglo XXI, y aunque en un conocido spot publicitario de una cerveza, recordando todo lo que se puede encontrar en Cataluña, nos olvidaba un poco,  la “Terra Ferma” no solo ha dado un President de la Generalitat, no solo ha dado una cerveza que allí donde va triunfa, no solo ha dado un capitán al mejor Barça de la historia… dio, da y dará mucho en cultura, deportes y sobre todo en gastronomía. Sus vinos de Raimat, sus escuelas de hostelería, su cocina tradicional y su cocina de jóvenes cocineros, hace de las tierras de ponent, unas tierras preparadas para ser descubiertas a través de sus aromas, sus sabores y su amor al buen comer.

Fue entonces cuando supe que todo iría bien, que como cantaba Macaco, "Volver al origen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber".
Recordad,  la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS

viernes, 15 de abril de 2011

Viva Mexico!!

Después de cuatro viajes, después de cruzar el país de punta a punta, desde Tijuana hasta Cancún, pasando por Monterrey, Ciudad de México, Villahermosa… eran ya pocos los secretos por descubrir del país del tequila y los mariachis.
Y no quisiera caer en tópicos, pues he aprendido que México es mucho más que simples tópicos a los que nos tienen acostumbrados. Pero solo cuando mi hermana y mis primas cogieron sus mochilas llenas de decisión y con un espíritu de aventura para vivir en México, solo entonces fui capaz de ver más allá de aquellos tópicos, y descubrir lo autentico, lo verdadero, entre ello, su comida.
Porque solo cuando convives entre su gente, solo cuando visitas sus mercados con infinitas variedades de chiles y frutas, solo cuando comes en sus taquerías, solo cuando te invitan a preparar una barbacoa maya… solo entonces descubres cuan distinto es su sabor a  lo que hemos comido en las cantinas mexicanas de nuestros centros comerciales.
Pero recientemente, con motivo del reencuentro con un viejo amigo en Madrid, decidimos ir a comer a un mexicano. Y después de la comida, sentí la necesidad de hablaros de este sitio, porque me hizo sentir que al salir de allí podría ver pasar un pequeño taxi verde, o que al doblar la esquina, me encontraría en pleno Zócalo, porque me sentí de nuevo en México.
El local es La taquería de birra, en la plaza Comendadores, Madrid.
Para hacer boca, os recomiendo que acompañéis el imprescindible guacamole con una autentica michelada (Cerveza con unas gotas de limón, chile en polvo, unas gotas de soya, jugo maggi o salsa inglesa y hielo). Un sabor nuevo para nosotros, pero que no deja indiferente y que te atrapa.
Para continuar, probad los tamales, mi plato por excelencia. Una suave mezcla de pollo y maíz, entre otros ingredientes, acompañada de su salsa de pico de gallo (tomate, cebolla y chile cortado en cuadraditos). Un plato consistente pero ligero al paladar.

Tamales.

El apartado de Tacos es digno de destacar por su gran variedad. Pero no podemos irnos sin probar uno de los más populares, el Taco al Pastor (hecho de carne de cerdo adobada, guisada o asada lentamente y acompañada de piña, cebolla, cilantro y lima). Aunque para mi, los tacos al pastor que sirven en la Taquería Aranda de Pachuca de Soto (Hidalgo, México) siempre serán los mejores, os confesare que estos han sido de los mejores que he comido en España.

Tacos al Pastor
Y si estamos en un mexicano, no podemos pasa por alto las enchiladas. Os recomiendo la enchilada ranchera,  tortillas mexicanas enrolladas con ternera y una suave salsa.
A la hora del postre, aunque es cierto que no tienen una gran surtido, para los mas golosos les recomiendo las Creppes de Cajeta (dulce de leche de cabra).
Lo cierto es, que esta taquería se acerca mucho a lo que experimentaríais si viajarais a México. Su cocina, variada y sabrosa, no solo no defrauda, os acercara a los auténticos sabores mexicanos. Sera una viaje cercano a un país lejano, sin tener que coger un avión, para saborear una de las cocinas más extraordinarias del mundo.
Y no quisiera concluir sin mencionaros el ambiente del restaurante. Sin despreciar la siempre agradable música mariachi, este sitio rompe con los mariachis, y su música, bien escogida y en su volumen apropiado, nos llevara a descubrir grandes artistas mexicanos, que nos envolverán completamente en un ambiente 100% mexicano. Cabe destacar también, la amabilidad de los camareros y su agradable trato. Pues si destacan los mexicanos, a parte de la comida, sin lugar a dudas, es por su carácter. Pero esto ya es otra historia, para otro día, para hablarlo con un buen tequila reposado.
Porque la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS

Para el abuelo, porque ya ha vencido el mundo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Un homenaje después de la tormenta.

Después de una mala semana, después de un día aun peor, después de una decepción, después de una tormenta, del invierno de nuestra desventura,  puede que busquemos la soledad de nuestra cama, o la oscuridad de nuestra habitación, o la compañía de nuestro sofá, mientras vemos por enésima vez esa película, que incompresiblemente, suele ser una película que ahonda en nuestra más absoluta melancolía.
Quizás necesitemos un día de tristeza y autocomplacencia, pero después de ese día, levántate, mira al cielo,  siente el aire en tu cara, siente la vida pasar y vuelve a levantarte en la lucha de la vida.
 Y para el día después de la tormenta, no hay nada como darse un homenaje por haber logrado salir de la melancolía, y para ello te recomiendo el restaurante SEXTO SENTIDO, en la calle Francisco Díaz 1, en la ciudad de Cervantes, Alcalá de Henares.
Sinceramente, es un restaurante para sentirte de nuevo lleno de vida. La decoración ha sido escogida con un gusto exquisito, con unos tonos suaves y mimada hasta el más mínimo detalle, reflejada en los sitios no tan vistosos como suelen ser los servicios. Iluminado con una luz blanca con pequeños destellos morados, acompañados por los compases de una música acorde al lugar, encontraremos la relajación buscada, consiguiendo que esa noche desconectes del mundo, del pasado y solo exista el ahora.
Un lugar donde no solo se nota el cuidado con que ha sido preparado el ambiente, sino el protocolo. Desde que había dejado la escuela de hostelería, que no veía en un restaurante seguir, dentro de lo posible, la etiqueta. Y aunque parezca algo insignificante, el que se esfuercen por cumplir la etiqueta, nos asegura que será una velada única y que te hará sentir por unas horas, importante.
La carta ha sido bien pensada y preparada meticulosamente. Pocos platos, pero de tan grande variedad, que se hace difícil la elección.
Empezando por los entrantes, donde se puede degustar desde unas ancas crujientes de rana, hasta una ensalada de jamón de pato. Aunque lo interesante, sin lugar a dudas es la combinación de tomates, una combinación explosiva de distintas texturas que se le puede dar al tomate, desde el helado de tomate al albahaca al tomate deshidratados con queso de búfala, consiguiendo que la experiencia sea un descubrimiento de sabores y texturas sorprendentes al paladar.
Ensalada de pato.
Los platos principales no defraudan, y de nuevo la amplia variedad nos hará difícil la elección. Recomendable el surtido de pescados, y para los más atrevidos, sabores poco convencionales como el canguro a la parrilla con risotto y salsa de ostras o los escalopes de avestruz. Sabores nuevos y frescos, para romper las monótonas cartas de otros restaurantes, pero con una calidad y presentación cuidadas hasta el último detalle.

Bacalao fresco de Noruega de las islas Lofoten con revuelto de gambas, gulas, guindillas y ajetes.
Cadera de Canguro con risotto y salsa de ostras.
Llega el momento de hablar de la carta de vinos, y que puedo decir. Simplemente deciros que, gracias, gracias sexto sentido por una carta de vinos con la gran variedad de caldos preparados para ser descubiertos. Las variedades de las denominaciones de origen es algo muy logrado, dándonos la oportunidad de descubrir vinos de toda nuestra geografía. Una selección, sin lugar a dudas, bien escogida.
Antes de pedir el postre, tomaos unos minutos. Silenciad vuestra mente y mirad a vuestro alrededor. Observad vuestros amigos allí presentes, pensad en aquellos amigos que no están presentes,  pero que en los momentos de tormenta siempre están con un paraguas esperando a vuestro lado, sentid en el silencio de vuestros corazones como no estáis solos, que lo sois todo en la vida de alguien.  Escuchad la espontánea carcajada de una niña a los juegos de su madre, la cálida mirada de los que nunca se apartan de vosotros, siente la amistad  y sonreiréis, sí, sonreiréis porque a pesar de todo, siempre tenéis a alguien con quien compartir la aventura de la vida.

Ahora ya podemos pedir el postre, y la verdad que desde el  brownie con helado de Baileys al crujiente de manzana no defraudan, pero mi recomendación es que os pidas Violeta sobre blanco. Es la mejor manera de acabar la velada, con este postre. Una combinación perfecta de chocolate blanco, con helado de vainilla con un toque de jengibre,  una fragancia tan delicada y profunda que inunda todos los sentidos y armoniza a la perfección con el final de la cena.
Blanco sobre violeta.

Lagrimas de Gin Tonic.

Un ultimo detalle que denota de la exquisitez del lugar es la carta de orujos. Sí, tienen una carta con una curiosa variedad de orujos caseros, apropiada para una digestión propicia.
Alguien me dijo que cuando todo se oscurece y la bruma confunde las formas, busca dos luces. La luz del faro de tus amigos, siempre fiel, y la luz que emana de ti, tu fuerza. Esa luz que solo veras si no miras tus heridas. Si olvidas tu dolor y entiendes que es lo único pasajero en ti y lo último que merece sufrimiento.
Saber que alguien esta sujetándote un paraguas contigo en la tormenta, lo es todo, y sin lugar a dudas, este restaurante es una luz después de la tormenta.
Sí,  la vida pasa y nosotros con ella, por eso, alimentad el alma, pero sobre todo alimentad y bien vuestro cuerpo.
NAPS                                                                                                                                                                
Para Lydia, Leire, David, Erika, Rubén, Gema, Sergi, Moi…para quienes siempre están preparados con un paraguas.